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Rompiendo mitos del amor romántico para una relación de pareja sana

Fotografía: Carlo Amaro

Fotografía: Carlo Amaro

A lo largo de toda nuestra vida aprendemos diferentes ideas y características de lo que es o no es el amor en pareja. Desde bien pequeños, nos hacen entender que el amor a la pareja es un sentimiento inmenso, dedicado solo a los adultos, fuera de nuestro entendimiento. Es fuerte, puede con todo, hace que te fusiones, que dejes todo tu pasado por amor, es eterno y demoledor.

Conforme vamos pasando por la pubertad, estas creencias acerca del amor romántico van cogiendo forma en definiciones concretas. La poesía y la música giran en torno a este sentimiento, capaz de hacer que toques el cielo o que bajes a los infiernos. Dentro de ese joven la idea de estar enamorado alguna vez es ya un deseo y un objetivo. ¿Quién no quiere experimentar el sentimiento que hace girar el mundo?

Quizás, por todas estas creencias erróneas o falsos mitos acerca del amor, las personas adolescentes y jóvenes entablan sus primeras relaciones de pareja con tanta intensidad emocional y tanto dolor cuando las relaciones no son lo esperado. El dolor, la decepción, el vacío y la incertidumbre, no tardan en aparecer.

Este sufrimiento por amor se sigue dando en la adultez. Si analizamos a todas las personas que han sufrido o sufren por amor, nos damos cuenta de que tenemos unas expectativas irreales hacia la pareja y unas esperanzas ilusorias acerca del sentimiento de amor. Cuando las personas esperamos algo inalcanzable de los demás, la más alta probabilidad es que nos defraudemos.

Es mucho más sano y más efectivo que tengamos una concepción realista de lo que es el amor romántico o el amor de pareja. No es lo que hemos visto en películas de príncipes azules ni princesas maravillosas. Por suerte, es algo más mundano, más humano y, por lo tanto, con errores. Si aprendemos a valorarlo y apreciarlo tal cual es, no crearemos expectativas falsas y podremos vivirlo y disfrutarlo intensamente, con los pies en la tierra.

A continuación, vamos a analizar los falsos mitos más comunes del amor romántico:

1.La omnipotencia del amor: El amor puede con todo. Si hay amor no necesitas nada más: Creer que el amor es la cura de todos los males es un error. Creer que da igual el problema de pareja que haya o que haya habido porque el amor lo cura todo, es un error. El amor es un sentimiento intenso, pero igual de intenso que las emociones negativas que nos puedan provocar situaciones y problemas de la vida. A parte de amor, tiene que haber comunicación, diálogo, negociación, comprensión y buena voluntad para solucionar las crisis de pareja y los desacuerdos puntuales.

Si pensamos y actuamos conforme al pensamiento de que el amor lo puede todo, descuidaremos a la pareja y la relación, promoviendo que los problemas no se solucionen y sigan creciendo. Esta creencia será el fin del mismo amor.

2. El verdadero amor es incondicional: Quizás haya un tipo de amor que sea incondicional y es el de los padres a los hijos (y no en todas las circunstancias) pero desde luego la exigencia de amar a nuestra pareja sin ningún tipo de condición es una esclavitud emocional, puesto que pensando así, nos permitimos que nos puedan hacer cualquier tipo de daño o desprecio. Cuando una persona aguanta y aguanta a su pareja porque piensa que debe amarle incondicionalmente, finalmente esta persona acaba hundida y con baja autoestima. Es cuestión de tiempo que la relación de pareja empeore y dejen de ser felices juntos.

El amor debe ser condicional. No todo está permitido ni todo debe ser tolerado. Cada uno debe marcarse sus propios límites de que cosas puede perdonar y dialogar y que cosas no está dispuesto a permitir bajo ninguna condición.

Primero es el amor a uno mismo y, ese, sí es bueno que sea incondicional.

3.El amor es eterno: Esta creencia es muy común entre las personas. Por desgracia, lo que llamamos amor es una compleja reacción neuropsicológica que altera el equilibrio normal de nuestros neurotransmisores produciendo niveles elevados de dopamina y serotonina, los llamados componentes de la felicidad. Esta reacción se da en el ser humano debido al instinto de supervivencia de la especie ya que, cuando estamos enamorados, nuestro máximo deseo es estar con la persona amada y dejar rienda suelta a la pasión. Este cambio en el equilibro de neurotransmisores ayuda a que las parejas puedan procrear en este periodo y, garantizar así, la supervivencia y la procreación de los genes.

Como toda reacción biológica, una vez ha finalizado su función, la reacción desaparece. El enamoramiento ha sido muy estudiado por muchas disciplinas. Todas han datado que el enamoramiento máximo se produce durante en el primer año de relación y tiene una duración máxima de 5 años. Pasados estos 5 años no hay reacción neuroquímica en el cerebro de las personas estudiadas. Por lo tanto, el amor no es eterno. Las parejas que duran más de 5 años y son felices es porque son parejas funcionales, que se llevan bien, tienen cariño, se quieren como personas, son amigos, tienen aficiones y amigos en común y tienen una convivencia agradable.

Si vives pensando que el amor es eterno, sufrirás mucho cuando dejes de amar a tu pareja o cuando ésta te deje de amar. Es bueno entender que esto nos pasará a todos y que es algo natural. Que hay que alimentar otros aspectos de la relación para que ésta siga adelante pasado este tiempo y sea una relación de pareja sana.

4. Sin ti no puedo vivir. Es posible que el primer año de relación esta afirmación se viva con mayor intensidad por el proceso neuroquímico descrito anteriormente. Pero todos somos conscientes de que sí se puede vivir sin la persona amada. Si la relación se rompe en contra de nuestra voluntad, pasaremos un proceso de duelo muy similar al que pasamos ante la muerte de un ser querido, pero es un proceso que superaremos.

Creer que nuestra vida depende de otra persona nos convierte en seres dependientes y obsesivos de esa persona. De esta forma, lo único que podemos conseguir, es agobiar y asfixiar a nuestra pareja, en lugar de sentirse amada que es lo que deseamos.

Todos somos mucho más fuertes de lo que pensamos y, el ser humano, está capacitado para sobrevivir en las situaciones más adversas. Una ruptura inesperada es un acontecimiento del que también se sobrevive. No puedes vivir sin agua, sin comida, sin dormir… pero sin una persona sí puedes vivir.

5. El mito de la Media Naranja o la complementariedad: Es muy común escuchar esta creencia falsa en cualquier entorno. La idea de que una persona es capaz de llenar todos nuestros vacíos y, así, formar juntos una nueva entidad completa y perfecta es, cuanto menos, terrorífica.

Es cierto que una persona puede tener cualidades y atributos que nosotros no tenemos y que podemos aprender de ellos, o incluso, delegar esas actividades que requieren esos atributos hacia esa persona que se le dan mejor.

Pero no es cierto que debamos buscar a alguien que supla nuestras carencias y nosotros las suyas. Pensando así, estamos frenando nuestro desarrollo emocional, psíquico y social. Nosotros mismos podemos aprender, cambiar y madurar esos aspectos que aún no tenemos. Una persona nos puede ayudar y nos puede enseñar. Pero no dejemos nunca que alguien nos llene nuestros vacíos. Nadie ha nacido para complacer a otra persona ni para completarla, esa es una carga demasiado grande para un ser tan vulnerable como el humano. Es una exigencia eterna que solo hará que llevemos una pesada carga toda nuestra vida. Ser libres, ser como somos y querer a las personas tal cual son, es la mejor decisión.

No busques una media naranja, tú ya eres un ser completo.

Como conclusión, podemos decir que el amor es un proceso de la naturaleza humana que nos ayuda a unirnos en pareja con el fin de sobrevivir individualmente y como especie. Este amor es un sentimiento intenso, pero no eterno ni capaz de luchar por sí mismo contra cualquier adversidad en la pareja. Nos aporta bienestar, pero siempre que cuidemos y mimemos otros muchos aspectos de la pareja.

Ser feliz es lo que importa. Estar en una relación de pareja es placentero, pero también requiere trabajo y esfuerzo. Si regamos nuestra relación diariamente y aportamos comprensión, respeto, afecto, apoyo y diálogo podemos conseguir que, aunque el amor no sea eterno, si lo sea nuestra relación con esa persona y que sea una relación muy intensa, profunda y cercana.

Espero que os haya gustado el artículo y, ya sabéis, si os ha gustado, no dudéis en compartirlo con vuestros contactos. 

¡Feliz semana a tod@s! 🙂

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¿Es mi relación de pareja tóxica?

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Son diversas las personas que se ponen en contacto conmigo buscando asesoramiento debido a una relación de pareja que no les hace feliz pero de la que no pueden romper el vínculo. Se lee mucho en revistas e Internet hablar de las relaciones de pareja tóxicas, pero ¿Qué es exactamente esto?

Antes de pasar a su definición creo que es importante que tengamos en cuenta que todas las parejas pasan por momentos de crisis, de tensiones y de desacuerdos. Las parejas que nos enseñan en los cuentos de hadas no existen en el mundo real, aunque sí que tenemos esa sensación los primeros años de formación de la pareja debido a un complejo cambio químico en la transmisión neuronal conocido, comúnmente, como fase de enamoramiento.

Una relación tóxica no es, por tanto, una relación en la que ocasionalmente o en algunas etapas haya más discusiones o crisis emocionales. Una relación tóxica podría equivaler a una adicción puesto que se genera una dependencia mutua entre ambos miembros.

Las discusiones son muy frecuentes y por cualquier motivo, se llegan a extremos de faltarse el respeto o de romper la relación. Se llevan las emociones de enfado y de ira al extremo. Después de estos momentos de estallido, ambos amantes pueden seguir haciéndose daño realizándose reproches de viejos asuntos sin resolver que aún provocan más malestar en ambos. Sin embargo, cuando las aguas se calman, existe una reconciliación en la que ambos miembros se proponen cambios y se dicen promesas, que bien saben que no se van a cumplir. Pero tienen esa necesidad de arreglar inmediatamente las circunstancias a cualquier coste.

Se tiene la creencia de que no se puede vivir sin el otro, que la vida sin esa persona será algo horrible y que se prefiere estar a su lado aunque no seamos felices que estar sin ella. Uno no se siente completo sin el otro.

Existe momentos de emociones positivas y de planes de futuro, pero en la realidad no se llegan a acuerdos intermedios y hay una lucha de poder donde hacer daño al otro está permitido.

Atrás quedaron los tiempos en los que se sentían entendidos, escuchados y respetados. Ahora cada miembro de la pareja siente que nunca es suficiente para el otro, se cree que no es amado, sospecha continuamente de porqué su pareja sigue a su lado. Los celos patológicos y el control del otro pueden aflorar en este tipo de relaciones.

Hay que entender que estas parejas siguen juntas porque tienen la firme creencia de que necesitan a su pareja para ser felices, aunque en la realidad no lo sea.

¿Por qué nos metemos en una relación tóxica si nos hace sufrir?

En primer lugar, hay que quitarse los sentimientos de culpa que se puedan tener. La frustración de haber llegado a un punto que se siente como de no retorno son muy frecuentes en las personas que están inmersas en una relación tóxica. Los motivos pueden ser muy diversos, pero en casi todos los casos se suele dar una baja autoestima previa al inicio de la relación, por lo que la relación se vive como un salvavidas que nos aporta la felicidad que no hemos sabido tener por nosotros mismos. Otro factor muy común es el miedo a la soledad, la creencia de que una persona sin pareja es inferior a una persona con pareja, así como la ansiedad de pensar en un futuro sin un compañero sentimental.

La buena noticia es que todos estos aspectos, y los particulares de cada caso, se pueden trabajar con terapia puesto que aunque los vivamos como algo incontrolable y que no podemos evitar sentir, se basan en creencias irracionales que tenemos arraigadas y que nos cuesta identificar. Con terapia cognitiva, se pueden, además de identificar, tratar para tener unas creencias racionales.

¿Qué hacer entonces si creemos que estamos en una relación tóxica?

En primer lugar, mi consejo es que busquéis ayuda profesional. Este tipo de relaciones pasa por múltiples rupturas, por lo que, cortar por lo sano sin tener el respaldo de haber aprendido habilidades de afrontamiento, es un error.

Es importante que la decisión, sea una decisión meditada y que se esté seguro de dar ese paso. Quizás sea positivo buscar la ayuda de un psicólogo y empezar realizando terapia de pareja. En muchos casos, si los dos son conscientes de la toxicidad de su relación y practican todas las herramientas dadas en terapia, la relación puede sanearse y, ser así, una relación positiva.

La mayoría de las ocasiones, uno de los dos no quiere buscar ayuda, y el que sí que decide cambiar de vida necesita el apoyo de su entorno y reconstruir su vida. Esto puede ser complejo, puesto que se pueden pasar síntomas físicos y psíquicos muy parecidos a la desintoxicación de sustancias adictivas, por lo que os aconsejo hacerlo siempre con ayuda profesional para no sufrir una recaída y volver a la relación intoxicándola aún más.  Básicamente, la ayuda se basará en reconstruir la autoestima que suele quedar dañada en estos casos, fortalecer y aprender herramientas de afrontamiento de situaciones negativas, crear actividades de ocio así como un círculo social independiente de la pareja tóxica, recuperar a las personas de su entorno que hayan podido alejarse por su relación y crear planes y metas de futuro realistas y alcanzables sin la pareja.

Salir de una relación tóxica no es un camino fácil y sencillo, pero eso no quiere decir que sea imposible. Todas las personas que han conseguido dejar atrás una relación de este tipo, salen fortalecidas, conociéndose mejor, más fuertes y con las ideas más claras, más seguras y más independientes.

Os invito a todos los que hayáis pasado por una relación tóxica o la estéis pasando actualmente a que dejéis vuestros comentarios. Se dará respuesta a todos y yo estaré encantada de ayudaros.

Espero que os haya servido de ayuda esta entrada

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