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La pérdida de un ser querido: Fases del duelo y su superación

Artista: Violett

Artista: Violett

Cuando perdemos a una persona importante en nuestra vida por una muerte, la mente humana comienza un proceso denominado duelo hasta llegar a la aceptación de esa pérdida.

La pérdida definitiva de una persona que forma parte de nuestro vida genera un gran vacío interior y mucha incertidumbre relacionada con la pregunta “¿Cómo va a ser mi vida a partir de ahora?”.

El ser humano es consciente de que la muerte forma parte del ciclo de la vida, pero existe un bloqueo emocional que no nos permite visualizar y planificar la muerte de un ser querido. Por eso, cuando esto ocurre (y aún más cuando es de manera inesperada) nuestra mente tiene que adaptarse a las nuevas circunstancias paliando con los sentimientos de pérdida y vacío.

Las fases del duelo se han descrito en 5 por la Psicología, dándose de una manera muy similar en todos los seres humanos de manera universal. Estas fases son cronológicas sucediéndose una a otra:

1) Negación: Esta es la primera fase, en la que no nos podemos creer lo que ha ocurrido. El cuerpo genera un bloqueo emocional como mecanismo de defensa para evitar tanto sufrimiento. Se tiene la sensación de estar en una pesadilla de la que se va a despertar. Hay personas que durante semanas después de la muerte de su ser querido no han derramado una lágrima y siguen haciendo su vida exactamente igual. Están en esta fase, negándose interiormente la realidad. 

2) Ira: Una vez nuestra mente es consciente de la muerte y la pérdida, sentimos una inmensa emoción de ira, enfado, rabia, cólera. Esta ira es la respuesta natural que tenemos para expresar nuestra disconformidad con lo ocurrido, nuestra manera de protesta y de luchar por lo que consideramos injusto. Esta ira puede ir enfocada hacia Dios si la persona es creyente: “¿Por qué me has hecho esto a mí? ¿Por qué me lo has quitado?”, hacia la vida: “¿De qué sirve vivir si acabaremos todos muertos? Después de todo lo que ha luchado en la vida ¿Por qué tuvo que morir?” o hacia uno mismo en forma de culpa con pensamientos acerca de haber podido hacer algo más para salvarlo “¿Por qué no me dí cuenta antes de los síntomas que tenía? ¿Por qué no pasé más tiempo a su lado? Seguro que podría haber evitado esto”.

3) Negociación: Una vez superada la ira, necesitamos creer que el mundo y la vida es algo que tenemos bajo control, que podemos cambiar el curso de las cosas. Nos acercamos al pensamiento mágico primitivo de nuestra mente. En esta fase, la persona puede negociar o hacer un trato con Dios, con la vida o consigo mismo. Es una manera de tratar de evitar lo inaceptable: es un canje de recuperación de la persona perdida o de su alma a cambio de una buena conducta. La mayoría de las veces estos pactos son secretos y no confesados a nadie. Pero dan alivio temporal a la persona, haciéndole sentir que puede hacer algo por la persona fallecida.

Artista: Violett

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4) Tristeza: Esta es la fase más larga y en la que la emoción de vacío y pena nos invade. Aquí somos plenamente conscientes de que la persona ha muerto y que nunca más volverá a estar a nuestro lado. Sentimos su vacío en el día a día, en los pequeños detalles, en las conversaciones, en las actividades en común y en un sin fin de situaciones. El mundo pierde interés para nosotros, porque sin esa persona no nos parece un buen lugar. Puede haber personas que se encierren en su casa, que pierdan todo el interés por el mundo. Otras personas, seguirán con sus obligaciones pero dejarán de disfrutar temporalmente de las cosas. Además, existe un pensamiento irracional que provoca culpa cuando se disfruta de algo. Se puede llegar a pensar “Yo aquí riéndome y mi padre muerto… soy mala persona”. Esta es la fase en la que más personas se atascan y no consiguen pasar por sí mismas a la siguiente.

5) Aceptación: Una vez superada la paralizante pena, entendemos que la vida es así y somos capaces de tener una vida después de la muerte de un ser querido. Recordamos los momentos pasados juntos con nostalgia, pero con alegría por haber sido un regalo en nuestro camino. Somos capaces de rememorar las enseñanzas personales que esa persona nos ha dado y nos sentimos felices de haber formado parte de su vida a pesar del dolor de la pérdida. En esta fase, encontramos una pequeña paz interior puesto que nos hemos desarrollado interiormente aceptando que la vida y la muerte es algo que está fuera de nuestro control y que, precisamente por eso, la vida es hermosa.

¿ Cómo superar de la mejor manera posible un duelo?

1) Hay que permitirse pasar por todas y cada una de las fases: El miedo a pasarlo mal nos puede atascar en las fases de negación e ira, ampliando el bloqueo emocional a otras áreas de nuestra vida. Al igual que quedarse en la fase de tristeza puede ser muy perjudicial desarrollando una depresión.

2) Contar con los que nos rodean, ellos siguen ahí: Expresar las emociones libremente y sentirse arropado es fundamental para superar este proceso. No hay que pensar que los demás se van a aburrir o que ya tienen bastante con sus problemas. La familia y los amigos estarán encantados de ayudarnos o, al menos, de darnos apoyo y cariño.

3) No sentirse culpable: Eliminar la culpa por disfrutar de la vida después de su muerte. Seguramente esa persona que ya no está ha deseado siempre nuestra felicidad y nunca quiso hacernos sufrir. La muerte forma parte del juego de la vida. Vivir, reír, disfrutar también lo es.

4) Intentar rememorar los aprendizajes positivos que esa personas nos ha dejado: Recordar lo bueno de esa persona, la huella que nos ha dejado nos da alivio puesto que sentimos que algo de esa persona queda aún en el mundo. No todo se ha ido y no todo se irá por mucho que pasen los años, mientras tú lo recuerdes.

5) La mejor manera de homenajear a esa persona que se ha ido es exprimiendo cada segundo de la vida, ser conscientes de que estamos aquí por un tiempo determinado y que la vida, solo pasa una vez. Ten esto siempre presente, proponte metas para alcanzar tus sueños y lucha por ellos. Deja tú también huella en los demás.

Espero que os haya servido de ayuda esta entrada, he intentado explicar el proceso de duelo de una manera amena para que todos los que paséis por este difícil momento podáis entender qué es lo que os está pasando y cómo salir de una manera positiva de ello. Cualquier duda que tengáis, estaré encantada de contestarla. Y si creéis  que puede ser interesante para una persona que conocéis o para vuestras amistades, no dudéis en compartirla.

Os deseo una feliz semana 🙂

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Acerca de Psicóloga Noelia Isardo Pedroche

¡Bienvenidos a mi blog! Mi nombre es Noelia Isardo Pedroche y tengo la gran suerte de tener una de las profesiones, para mí, más bonitas y gratificantes... Soy psicóloga. Tengo una gran experiencia y amplia formación en Psicología Clínica, mi gran pasión. En la actualidad, tengo mi propia consulta situada en Valencia. He creado este blog para poder acercar la Psicología a todos los públicos sean o no compañer@s de profesión. Mi objetivo es hacer este blog ameno y cercado para que cualquier persona pueda aprender y aprovecharse de las herramientas que ofrece la Psicología para llevar una vida más plena. Será muy bien recibido cualquier comentario que podáis hacer o cualquier sugerencia para ampliar información. Espero que os guste y que pueda aportaros ideas interesantes para aplicar a vuestras vidas.

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